A mi NO me importa, tu raza, religion, apariencia,dinero, todos somos iguales.
La capacidad más maravillosa que tenemos los seres humanos es de poder amar, ¿por qué no lo hacemos con todos aquellos que más lo necesitan?
Las desigualdades no son más que un invento del hombre para sentirse superior a los demás en cualquier sentido, el solo hecho de ser humano nos capacita a todos de la misma forma aunque para algunos el camino sea más dificil que para otros por eso me da igual que seas negro, mulato, blanco, cristiano, judio, musulmás, ateo, rico, pobre, discapacitado, capitalista, comunista…Lo importante es que todos somos humanos, todos queremos igual, todos soñamos igual y todos tenemos ilusiones.
Dejemos de pelearnos por las diferencias minimas entre nosotros y pongamos más atención a las igualdades que hay entre nosotros.
Al fin y al cabo todos venimos del mismo lugar sin importar nuestras creencias y vamos a quedar igual todos. Del polvo venimos y al polvo vamos, por eso debemos de decir adios a las desigualdades.

CONCEPTO DE IGUALDAD

La igualdad, como definición práctica es la ausencia de total discriminación entre los seres humanos, en lo que respecta a sus derechos.Pero yo considero que no basta solo con esto ya que es un tema mucho más amplio y que en muchos casos puede llegar a determinar nuestras vidas.
LA DESIGUALDAD EN LA HISTORIA

Los diputados del Tercer Estado se unieron formando la Asamblea Constituyente, y redactaron importantes documentos políticos que eliminaban los privilegios señoriales buscando la IGUALDAD, como fue la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano antecedente de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, buscando el reconocimiento universal de este valor.

Durante la Historia se han violado constantemente los Derechos Humanos, es decir, que este valor no ha sido respetado, causándose por ello grandes y numerosas desgracias a nivel universal, como las conquistas, el sometimiento de pueblos, la esclavitud…

En el caso de la raza blanca, que siempre se ha considerado a sí misma superior respecto a las otras, siendo incapaz de tolerar una simple diferencia (que no hemos elegido), como es el color de la piel. Esto ha sido el causante, de que incluso hoy, en el siglo XXI, siga existiendo un odio tan profundo hacia otras razas, inculcado desde hace muchos siglos atrás, llevando a gente supuestamente civilizada a actuar de una manera tan irracional como son los pensamientos racistas; que ha llegado a  casos extremos como son las limpiezas étnicas de Kosovo.

Esto ha provocado un odio inverso, debido al sometimiento sufrido, como puede ser el que sienten los negros de algunos barrios estadounidenses hacia los blancos.

También hay un gran sentimiento xenófobo entre los pueblos del sudeste europeo, que ha originado tantos conflictos.

Así mismo son muy importantes las masacres de carácter racista que se hacen entre los diferentes pueblos dentro del corazón de África.

Igualmente ocurre entre diferentes etnias asiáticas, que provocan matanzas masivas.

Otra igualdad inalcanzada es la de hombre y mujer, donde el hombre siempre ha infravalorado a la mujer basándose en el poder físico sin tener en cuenta el mental. Las mujeres han estado consideradas como un cero a la izquierda durante mucho tiempo: y no tenían derecho al voto, el trabajo obligado en la casa no les permitía un empleo propiamente dicho. Sin embargo, un derecho importante que tienen las mujeres sobre los hombres es que la custodia de los hijos en caso de divorcio  suelen recaer sobre ellas, ya que los jueces apuestan casi siempre por las mujeres para la educación y cuidado de los hijos.

Hoy en día, las mujeres siguen luchando por una igualdad que ya está cerca, aunque todavía para conseguir lo mismo que un hombre tienen que demostrar el doble. Esto ha llevado a movilizaciones feministas que en algunos casos han sido extremas, perdiendo así la razón de sus argumentos.

. Otro conflicto de desigualdad se crea con las parejas del mismo sexo, ya que no tienen los mismos derechos que una pareja heterosexual. Esta situación está mal vista por la sociedad, de manera que  no les permite derechos como el matrimonio, la adopción, e incluso, en algunos casos, la convivencia.

. Las religiones son en muchos casos las provocadoras de desigualdades. Por ejemplo el caso de Hitler, que durante la Segunda Guerra Mundial arrasó con todos los judíos que había en Alemania.

Otro ejemplo es el de la Iglesia Católica, que margina con su intolerancia a grupos de gays y lesbianas.

. Haber hablado de hombres, mujeres, razas, gays, lesbianas,  religiones…, nos hace darnos cuenta de que todo el mundo merece los mismos derechos, respetándose unos a otros, y disfrutando de las diferencias, ya que el que éstas existan produce una diversidad que enriquece mucho a las personas.

Pero hoy, las nuevas tecnologías y sobre todo las grandes comunicaciones provocan que haya un gran proceso de globalización, que integra la economía, las finanzas, la cultura, la tecnología y la estructura de gobierno. En principio, potencia el crecimiento económico y el adelanto humano, pero en la actualidad está más impulsada por la expansión de los mercados que por el desarrollo de las personas, e incrementa la brecha entre los más ricos y los más pobres.

Un caso de igualdad extrema es el de los clones, que hace posible que dos personas sean exactamente iguales. Esto provoca que la sociedad tenga un cierto miedo a las consecuencias que podría traer la clonación.

. Incluso en los grupos sociales más pequeños es evidente un cierto deseo de igualdad, ya que todo el mundo actúa y se relaciona con la gente más parecida a ellos mismos.

IGUALDAD DE GÉNERO

A pesar del masivo ingreso de las mujeres a la fuerza de trabajo, su mayor nivel educacional y el significativo aporte que ellas realizan a la manutención de sus familias y el desarrollo de sus países, aún persisten fuertes patrones de desigualdad de género en el trabajo.La discriminación de género atenta contra los principios y derechos fundamentales del trabajo, los derechos humanos y la justicia social. Debilita el crecimiento económico y el óptimo funcionamiento de las empresas y los mercados de trabajo.

La discriminación hacia la mujer es parte de la discriminación que los “fuertes” ejercen con los “débiles” en defensa de sus privilegios. Unos privilegios que a lo largo de la historia se ha pretendido justificar con “razones” étnicas, de sexo o de mérito; pero hoy sabemos que no tienen fundamento alguno y que generan desequilibrios perjudiciales para todos, aunque algunos sigan pensando que esos desequilibrios constituyen algo natural. Y esas referencias que se hacen al pasado las consideran un apoyo a su punto de vista: “siempre ha habido ricos y pobres y siempre los habrá”, “el hombre es superior a la mujer”, etc. La erradicación de la discriminación de las mujeres entronca así con los objetivos de la educación para la sostenibilidad, la reducción de la pobreza y, en definitiva, la universalización de los derechos humanos.

IGUALDAD DE RAZAS

No hay razas inferiores; todas ellas están destinadas a alcanzar la libertad.

En todas las tierras el sol sale al amanecer.

Si no juzgas un libro por su tapa ¿por qué si a una persona?

Cuando una persona me habla no me fijo en el color de la piel sino en el color de sus sentimientos.

El racismo es una insidiosa enfermedad moral y social que afecta a personas y poblaciones alrededor del mundo. Es diagnosticada por la catalogación de sus diversos síntomas y manifestaciones, los cuales incluyen miedo, intolerancia, separación, segregación, discriminación y odio. Aunque todos estos síntomas de racismo pueden manifestarse, la única causa subyacente del prejuicio racial es la ignorancia. Históricamente, una raza es definida como una población con características biológicas distinguibles.

Aunque todos los humanos pertenecemos a la misma especie, Homo sapiens. Las razas se distinguen una de otra por características tales como el color y textura del cabello, el color de la piel, el color y forma de los ojos, tamaño de las extremidades y partes del cuerpo, y órganos faciales, aunque científicos han llegado a la conclusión de que esas diferencias entre las personas son superficiales. Y han ido más allá, al concordar que todos los miembros de las especies Homo sapiens poseen más características en común que diferencias. La humanidad misma continúa viéndose uno al otro en base a las características que son percibidas exteriormente.


DISCRIMINACIÓN RELIGIOSA

Existen numerosos casos de personas que son discriminadas por su inclinación hacia determinada religión. Sin
duda, el ejemplo más trágico de esto sería el genocidio realizado por la Alemania nacionalsocialista durante
las décadas de 1930 y 1940 para aniquilar la población judía de Europa. Al final de la II Guerra Mundial en
1945, en torno a seis millones de judíos habían sido asesinados en campos de concentración.

Además, el artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, dice: Toda persona tiene
derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; ese derecho incluye la libertad de cambiar
de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual o
colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.

DISCRIMINACIÓN HOMOFOBICA

La homofobia es una enfermedad psico-social que se define por tener odio a los homosexuales. La homofobia pertenece al mismo grupo que otras enfermedades parecidas, como el racismo, la xenofobia o el machismo. Este grupo de enfermedades se conoce con el nombre genérico de fascismo, y se fundamenta en el odio al otro, entendido éste como una entidad ajena y peligrosa, con valores particulares y extraños, amenzadores para la sociedad, y lo que es peor contagiosos.

Pasiva o activamente crea y consolida un marco de referencias agresivo contra los gais y las lesbianas, identificándoles como personas peligrosas, viciosas, ridículas, anormales, y enfermas, marcándoles con un estigma específico que es el cimiento para las acciones de violencia política (desigualdad legal), social (exclusión y escarnio públicos) o física (ataques y asesinatos).

DISCRIMINACIÓN A LOS DISCAPACITADOS

Los discapacitados a veces tienen dificultad para ciertas actividades consideradas por otras personas como totalmente normales, como a viajar en transporte público, subir escaleras o incluso utilizar ciertos electrodomésticos. Sin embargo, el mayor reto para los discapacitados ha sido convencer a la sociedad de que no son una clase aparte. Históricamente han sido compadecidos, ignorados, denigrados e incluso ocultados en instituciones.

Hasta la segunda mitad del siglo XX fue difícil que la sociedad reconociera que los discapacitados (aparte de su defecto específico) tenían las mismas capacidades, necesidades e intereses que el resto de la población; por ello seguía existiendo un trato discriminatorio en aspectos importantes de la vida. Había empresarios que se resistían a dar trabajo o promocionar a discapacitados, propietarios que se negaban a alquilarles sus casas y tribunales que a veces privaban a los discapacitados de derechos básicos como los de custodia de los hijos. En las últimas décadas esta situación ha ido mejorando gracias a cambios en la legislación, a la actitud de la población y a la lucha de los discapacitados por sus derechos como ciudadanos e individuos productivos.

Los discapacitados, en el ejercicio de sus derechos, han luchado por establecer los siguientes principios: ser evaluados por sus méritos personales, no por ideas estereotipadas sobre discapacidades; conseguir que la sociedad realice cambios que les permitan participar con más facilidad en la vida empresarial y social (facilitar el acceso con sillas de ruedas al transporte público, a edificios y a espectáculos) y, finalmente, integrarse con la población capacitada.

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